VUELVO A PROMETER
Tú me llamaste Señor,
Tú pronunciaste mi nombre.
Quise vivir de tu amor
y puse mi vida en tus manos.
Tú me diste paz en la tormenta,
Tú fuiste mi luz en la tiniebla
y, por eso, hoy quiero cantar:
GRACIAS SEÑOR,
POR HABERME TRAIDO HASTA AQUÍ,
GRACIAS POR HABERME DADO TANTO,
HOY VUELVO A PROMETER
QUE SOY DE TI.
GRACIAS SEÑOR,
POR HABERME TRAIDO HASTA AQUÍ,
GRACIAS POR HABERME DADO TANTO,
HOY VUELVO A PROMETER
QUE SOY DE TI.
Tú me llamaste Señor,
Tú me mostɾaste en camino,
fuiste la parte mejor
que yo elegí con [C7]cariño.
Como, cuando a Martha en Betania,
Tú le ɾecordaste que María
ha escogido la parte mejor.
Toma mi vida Señor,
es mi ɾespuesta sincera,
a tu llamado de amor
para ser tu mensajero.
Como en Caná, aquella noche,
cuando tɾansformaste el agua en vino,
yo te ofrezco mi vino mejor.