Tú me acostumbraste
a todas esas cosas,
y tú me enseñaste
que son maravillosas.
Sútil, llegaste a mi
como una tentación,
llenndo de inquietud
mi corazón.
Yo no comprendía,
como se quería
en tu mundo raro
y por ti, aprendí.
Por eso, me pregunto,
al ver que me olvidaste,
¿porqué no me enseñaste,
como se vive sin ti?
Đăng nhập hoặc đăng ký để bình luận
Đăng nhập
Đăng ký